sábado, 12 de septiembre de 2015

Cop Car - Crítica



Juego de niños

Cop Car, la propuesta de Jon Watts (director de Clown), contiene la pausa, el tono y el relajado andar que suele caracterizar, entre otras cosas, a muchas obras de cine independiente. Se trata de una pieza pequeña pero efectiva, revitalizada por la presencia que presta el siempre cumplidor Kevin Bacon. Diferente habría sido el resultado de la cinta (y el interés del espectador en verla) si no estuviese el mencionado actor como aliciente más destacado, en el protagónico y como cara visible del póster de la película.
La historia comienza enseñándonos cómo dos pequeños matan el tiempo caminando por los solitarios sitios de un pueblo, dando rienda suelta a lo que se desprenda de sus mentes aventureras. Todo parece inocente, agradable, hasta que encuentran un coche de policía aparentemente abandonado y deciden subirse para dar una vuelta. A partir de ese punto de inflexión y principalmente cuando el guardia (Kevin Bacon) descubre que su vehículo no está donde lo había dejado, las cuestiones se van tornando más tensas.


Lo interesante de Cop Car radica en el hecho de cómo se pueden complicar las cosas abruptamente desde lo que en teoría podría describirse como una simple travesura de niños. Los jovencitos, a su temprana edad, sólo quieren divertirse y fantasear con que manejan un auto, sin tomar verdadera conciencia de lo que están haciendo. El asunto se vuelve más problemático a medida que vamos conociendo el comportamiento del sheriff, quien se encarga de realizar una persecución cada vez más aguda.
Jon Watts demuestra sus dotes como director a través de un elogiable manejo de cámara, regalándonos una buena cantidad de planos interesantes al servicio de una especie de thriller rural que con el correr de los minutos gana puntos, tanto en la rigidez del relato como en entretenimiento.
Cop Car conserva la intriga acerca de cómo puede llegar a resolverse el embrollo en el que se metieron los pequeños, así como también juega con acrecentar el suspenso al guardarse algún que otro giro sencillo pero funcional a todo aquello que complique, todavía más, los acontecimientos.
A pesar de la escasa duración del film (menos de hora y media), queda la sensación de que la historia pareciese propia de un corto antes que de un largometraje. Tal vez hacia el desenlace, se palpa una cierta dificultad para darle un cierre conciso y convincente a la obra.

LO MEJOR: entretenida. La idea original en sí. El rol de Bacon.
LO PEOR: una propuesta menor que no termina siendo explotada por completo.

PUNTAJE: 6,2

2 comentarios:

  1. No la tenía, parece una película entretenida para pasar el rato. Saludos

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    1. Interesante, llevadera y dura poco. Para pasar el rato, como decís, va bien

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