Brosnan y el resto
La película de Roger Donaldson
plantea otra historia más de un agente retirado que se sumerge en una nueva
misión. Como ha pasado también en otros relatos del mismo estilo, los asesinos
profesionales, los rusos y las traiciones intervienen para intentar darle vida
y dinámica al asunto. The November Man
falla en varios aspectos, exhibiéndonos un film irregular en cuanto a
entretenimiento, algo que mínimamente debería estar asegurado a grandes escalas
en este tipo de narraciones.
Resulta atinado mencionar que Pierce
Brosnan es lo más rescatable del film. El actor, casi en plan James Bond,
se encarga de arremeter contra todos y proteger a una testigo clave (Olga Kurylenko) en un caso complicado.
Pero no es la actuación del irlandés lo que más sobresale sino su presencia y
su porte. Con eso alcanza para que el espectador al menos pueda sentir empatía
con uno de los personajes que tienen lugar en la cinta, dado que el resto de
los participantes no termina de convencer en carisma y solidez interpretativa. Brosnan borda su papel prácticamente en
piloto automático y, si bien no brilla, cumple más que satisfactoriamente.
Uno de los problemas centrales de la obra de Donaldson radica en la incapacidad de exponer situaciones que no se
hayan visto con frecuencia en historias sumamente similares o, lo que es peor,
en la dificultad que supone el hecho de no poder marcar diferencia con un sello
propio respecto de circunstancias trilladas. En The November Man la acción no llega a cubrir el nivel que el
público espera cuando se topa con películas semejantes; casi todo lo que se ve
en ella está desposeído de tensión y también de fuerza.
Es hacia el desenlace, en los últimos minutos, donde el relato suma
unos puntos extra. Allí, cerca del final, algunas que otras vueltas de tuerca
le imprimen una dosis más efectiva a los acontecimientos que transcurren y,
dentro de lo inverosímil que nos parezcan muchas resoluciones, se torna más
aceptable que lo observado anteriormente.
Desafortunadamente, The November
Man no acaba redondeando una performance favorable. Pierce Brosnan es el que mejor sale parado (como era de esperarse)
en una proyección en la que muchos diálogos y secuencias nos dejan la sensación
de figurar sólo para llenar espacios y en la que el entretenimiento no está netamente
garantizado.
LO MEJOR: Pierce Brosnan y su presencia, siempre convincente. Los últimos
minutos.
LO PEOR: trillada, no aporta nada nuevo. Intermitente a la hora de entretener.
PUNTAJE: 4,5
La apuntaré en mi lista de pendientes, aunque sea para ver el trabajo de Pierce :) Un saludo!
ResponderEliminarNo la recomiendo mucho que digamos, Javier, pero si es por ver el trabajo de Brosnan está bien. Saludos!
EliminarSólo la vería para recordar los viejos tiempos de Brosnan como el agente 007! Saludos!
ResponderEliminarJa, digamos que está en plan parecido al gran 007, y resulta lo más rescatable
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