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jueves, 25 de junio de 2015

Jurassic World - Crítica



Dinomanía

Tarea complicada tuvo el director Colin Trevorrow al momento de rodar y tratar luego de conquistar a los espectadores. Esto es por todo lo que implica la realización de una película como Jurassic World, teniendo en cuenta lo que significó para la gente (e incluso en la historia del cine) principalmente aquella primera obra (la mejor de la franquicia) llevada a cabo por Steven Spielberg en los noventa.
Tras dos décadas de lo acontecido en Jurassic Park, la Isla Nublar ha sido transformada en un parque temático con versiones supuestamente domesticadas de los dinosaurios más populares. Cada jornada completa las personas acuden de manera masiva, en familia, disfrutando del entretenimiento que se desprende del lugar. El punto de inflexión se da a partir del caos que comienza a cosechar un nuevo dinosaurio de especie desconocida, más inteligente e imprevisible de lo que cualquiera se pueda imaginar.


Jurassic World inicia muy mansamente, casi de forma inocente, naif, adentrándonos en la presentación de lo que será el viaje del pequeño Gray y de su hermano hacia el mencionado parque, el cual es regentado por su tía (Bryce Dallas Howard, de buena labor). Conforme los minutos avanzan la narración se va haciendo más amena, cálida y meramente entretenida. El ritmo con el que se abordan las situaciones no decae prácticamente en ningún momento, ganando puntos por su carácter ágil y trepidante. La tensión llega a su pico máximo desde la mitad del desarrollo hasta incluso unos minutos antes del desenlace. En aquellas secuencias el grado de nervio vibra y enlaza al observador. Más adelante, si bien la rigidez intenta conservarse latente por los acontecimientos que se sortean, lo predecible le tuerce la mano, consiguiendo opacar un poco la capacidad propia del relato para conquistar.


La cinta de Colin Trevorrow pone siempre como prioridad y por sobre todas las cosas el entretenimiento y no lo negocia por nada, a pesar de algunos muy breves y forzados pasajes que en su afán por apelar a la emotividad familiar, entre los hermanos Zach y Gray, acaban resultando fallidos. La aventura no sólo se limita a la adrenalina sino que además se anima a invitarnos a la reflexión sobre algunas cuantas cuestiones vinculadas a las formas elegidas por el ser humano para obtener réditos. Por si fuera poco, la nostalgia y la admiración tienen también su espacio primordialmente para los fanáticos de los dinosaurios: los Stegosaurus, Ankylosaurus y Triceratops (por nombrar unos pocos) están a la orden del día, al igual que el Tyrannosaurus rex y los Velociraptor (nuevamente con mucha participación y con guiños a la primera película por el parecido de sus apariciones en determinadas escenas).
Vale destacar la presencia de Chris Pratt, quien lleva a cabo una sólida, seria y carismática interpretación. Del flanco de los villanos (por decirlo de algún modo), cumple con creces Vincent D’Onofrio, como de costumbre, en un rol que gusta e inclusive divierte. No sucede lo mismo con los jovencitos Ty Simpkins y Nick Robinson, quienes probablemente sean los personajes con menor carisma y nivel de empatía del film.
Jurassic World redondea una más que favorable performance. Posee acción, vértigo y entusiasmo. Trevorrow sabe cómo y con qué entretener, volcándolo con eficiencia a la gran pantalla. Puede que a la proyección le falte una dosis más fuerte de salvajismo, pero con lo que entrega alcanza y convence.

LO MEJOR: el entretenimiento, el ritmo, los dinosaurios (principalmente los Velociraptor). Chris Pratt y Vincent D’Onofrio.
LO PEOR: muy previsible. Algunas situaciones resueltas de modo inverosímil.

PUNTAJE: 7,6

domingo, 10 de mayo de 2015

Run All Night (Una noche para sobrevivir) - Crítica



Noche ajetreada

Hace un tiempo que Liam Neeson se repite en los papeles que lleva a cabo, lo que no signifique que canse al público. De hecho su presencia es siempre convocante y garantía de que, más allá de la calidad del film en el que participe, su labor será, como mínimo, convincente. Aquí en Run All Night, de Jaume Collet-Serra (Non-Stop, Unknown, Orphan), nuestro protagonista vuelve a regalarnos una solvente interpretación en la que tampoco nos priva (para no desacostumbrarnos) de tiroteos y persecuciones. Como hombre de acción es infalible y gusta.
El director nos adentra en un thriller que cada vez que se lo propone entretiene de gran forma por la energía que portan sus secuencias. Neeson encarna a Jimmy Conlon, un mercenario cuya mente aún es perseguida por crímenes que cometió en el pasado. Jimmy se rodea de un grupo de mafiosos comandado por Ed Harris. Las cosas se complican cuando se entera que su hijo, el cual lo rechaza y no ve hace tiempo, corre peligro.


Run All Night se vale de una serie de recursos técnicos que facilitan su visionado por la agilidad propia de los movimientos de cámara y de la dinámica que se desprende de los acontecimientos que tienen lugar en la narración. Se trata de una película llena de clichés, por lo que cada situación no sorprende, producto de su previsibilidad, pero aun así conserva la expectación por el ritmo que lleva y por el nivel de entretenimiento que ofrece. No hay nada que no se haya visto antes en relatos similares dentro del género; no obstante, Collet-Serra se las ingenia para dotar a los eventos de un clima que en determinadas instancias pareciera invocar o recordar a importantes escenas de acción de proyecciones ochentosas y noventosas.


Neeson interpreta nuevamente a un individuo que a los tumbos se carga a cada sujeto que se interponga en su camino o que intente complicarle el paso. De todos modos vale destacar que en esta ocasión, más allá de los problemas con el alcohol con los que siempre le toca lidiar al menos en un solo pasaje de cada historia, su personaje se presenta incluso más oscuro de los que le venían tocando personificar. Por otra parte, y siguiendo con el reparto, Ed Harris cumple con creces en un rol que parece quedarle como anillo al dedo. Vincent D’Onofrio no tiene una amplia participación, pero su presencia es grata.
Es factible que a Run All Night le sobren algunos minutos. A pesar de ello y de lo predecible que resulta, lo positivo tiene mayor peso y valor. La acción, las persecuciones y un suspenso que cobra intensidad están a la orden del día. Estos elementos son los que sacan ventaja frente a los aspectos negativos por el modo en que se materializan en la pantalla, haciendo a la obra algo más que estimulante.

LO MEJOR: Liam Neeson, Ed Harris. Entretenida, buenas dosis de acción y suspenso.
LO PEOR: previsible, falta de sorpresa.

PUNTAJE: 7