Con mucha tela (de araña) para cortar
La segunda entrega de esta reformulación o reboot de la historia del
arácnido es completa. Como sucedía también en su predecesora, el desarrollo del
film no escatima ni se limita al mero entretenimiento que porten las secuencias
de acción y vértigo entre los edificios neoyorquinos; en El sorprendente Hombre Araña 2 hay lugar incluso para algunas que
otras risas provocadas por atinados y justos gags, y espacio además para que la
historia de amor entre Peter Parker y Gwen Stacy siga su curso, entre los
vaivenes que tienen en sus vidas los personajes, apelando así a una emotividad
más profunda de lo habitual en cintas de superhéroes.
¿La secuela supera a la primera parte de la nueva saga? En muchos
aspectos es superior y, como se mencionaba antes, más abarcativa a la hora de
incursionar y ahondar tanto en los enfrentamientos, con sus efectos y demás,
como en el trasfondo romántico. Este último aspecto vuelve a retumbar duro en
el espectador, y mucho que ver en ello tienen los involucrados en el asunto y
la forma en que nos enseñan su amorío. Andrew
Garfield y Emma Stone le aportan
credibilidad con una química que supera la media a través de una puesta en escena
que, sin empalagar, cobra profundidad dramática y afectiva. Las miradas de uno
hacia otro alcanzan para convencer al público, enlazarlo y por qué no hasta
tensionarlo por las idas, venidas y complejidades de los adolescentes para
sacar a flote el vínculo que los une y a la vez los desune.
Se agradece un inicio que explora el alejamiento de los padres de
nuestro protagonista, tirando la piedra de movida y recogiéndola más adelante
para develarnos más detalles. Peter conserva resquemores por ese pasado
inconcluso, al igual que los villanos de turno, con sus respectivos
resentimientos y desasosiegos al sentirse invisibles (Max Dillon - Electro) o traicionados
(Harry Osborn). El flanco malvado tiene un atractivo vigoroso e incluso agradable,
dependiendo del personaje. Jamie Foxx,
encarna a un sujeto por el que es fácil simpatizar, dado el costado inocente,
si se permite el término, y carismático que le toca. Con su mutación a Electro,
el hueso se torna duro de roer para Spidey. Por su parte, Dane DeHaan, con rencores que acarrea de un nexo conflictivo
con su padre (casi como en el film Chronicle),
sumado al evento que ocupa espacio en minutos más avanzados, interpreta a un
Harry Osborn ojeroso y sin límites. Con ellos, Spiderman se ve envuelto en
disfrutables momentos de adrenalina y batalla.
El sorprendente Hombre Araña 2 deja un buen sabor. Más allá de una duración
probablemente extensa, la película intenta justificar su metraje al sondear
diferentes temas y situaciones que hacen a la historia del superhéroe arácnido
y que resultan de utilidad para la mirada del observador. Como marca registrada
de la casa, se aconseja ver lo que se muestra post créditos.
LO MEJOR: abarca y toca varias temáticas. Entretenida, buenos efectos. Sumamente
emotiva cuando aborda el romance. Las interpretaciones, los villanos.
LO PEOR: incluso profundizando en varios eventos, más de dos horas de duración
es bastante para este tipo de proyecciones.
PUNTAJE: 7,9

