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domingo, 18 de enero de 2015

Francotirador (American Sniper) - Crítica



La leyenda continúa

Parece que Clint Eastwood se ha inclinado hacia los films biográficos, como ha venido demostrando en sus últimos trabajos, esto es a cargo de J. Edgar y Jersey Boys. Aquí, en American Sniper, nos narra la historia de Chris Kyle, adaptando a la gran pantalla la autobiografía del Navy SEAL. Probablemente no se trate de una de las mejores películas del gran director de Mystic River, pero acaba dejando una sensación de conformidad apreciable gracias al pulso que aún posee Clint para abordar este tipo de relatos.
Algunas voces se encargaron (y otras se encargarán también) de señalar a la obra como otra propuesta que destila patriotismo por la nación. Lo cierto es que Eastwood no toma una postura definida acerca de los eventos que nos presenta, y profundiza (como bien suele hacerlo) sobre las cuestiones humanitarias que incluso tienen lugar en la proyección, algo que asimismo divide y dividirá opiniones por todo lo que implica la temática central de la misión en Irak.
Bradley Cooper lleva a cabo una destacable actuación en la piel de Chris Kyle, aquel marine que recibió el mote de “Leyenda” tras salvar una gran cantidad de vidas y por su capacidad milimétrica a la hora de posicionarse como francotirador. El actor de American Hustle es una de las razones por las cuales American Sniper suma unos puntos extra en su puntuación final. De hecho, es uno de los nominados a Mejor Actor de cara a los premios Oscar 2015. Su interpretación tiene momentos muy bien logrados, algunos de ellos consiguen sofocar, conmover y ponerle la piel de gallina al espectador. Dichos pasajes enmarcados por los primeros planos de los que el octogenario director se vale para acrecentar el dramatismo y la tensión.


Sienna Miller acompaña de buena manera en el rol de esposa de nuestro protagonista. Una mujer con una constante opresión provocada por la angustia que le representa el hecho de que Kyle viaje a cada una de las misiones a Irak. Este aspecto es uno de los que cobra mayor grado de emotividad en la narración, junto con las situaciones en las que se ve inmerso nuestro intérprete principal.
Si la primera hora de American Sniper evidencia ciertas irregularidades o recaídas para enlazar de lleno al observador, la segunda mitad cobra más fuerza en todos sus sentidos. La acción toma un poco más de posesión, y el drama da la impresión de estar mejor elaborado, de forma progresiva. Eastwood amplía la variedad de sensaciones que pasan por la mente de Kyle, desde el sufrimiento y el vacío hasta incluso la paranoia.
En líneas generales, el film se percibe más que interesante. Lejos de otras grandes cintas del realizador, pero con la aptitud e idoneidad innata que hacen de Clint un eximio narrador.

LO MEJOR: la narración. La interpretación de Bradley Cooper.
LO PEOR: la primera mitad del film, irregular.

PUNTAJE: 7

lunes, 11 de agosto de 2014

Guardianes de la Galaxia - Crítica


Aventura y chispa en el espacio

Marvel sigue convocando gente a las salas. Parece haber encontrado la fórmula o, mínimamente, haberla perfeccionado para seguir fabricando productos tan rendidores como taquilleros. Algo llama la atención en Guardianes de la Galaxia ya desde su tráiler, difícil de definir. En dicho adelanto unos cuantos personajes de diferentes formas, especies e incluso colores se presentan como una sugerencia que aparenta y da pequeñas muestras de humor. James Gunn, su director, tiene gran mérito a la hora de moldear a esas personalidades en lo que concierne a cualidades carismáticas propias de cada uno, siendo tal vez el mayor acierto y lo que permite que el film se mantenga con una equilibrada vivacidad durante los 120 minutos de metraje.
Una aventura cósmica sumamente entretenida y con un ritmo que destila energía en cada secuencia que se expone. Guardianes de la Galaxia no es lo mejor de Marvel ni mucho menos, pero claramente sabe cómo fusionar los elementos necesarios en su justa proporción para que el barco salga a flote y llegue a buen puerto. En este aspecto interviene una estética que por su pluralidad de tonalidades y sus vigorosos efectos especiales estimula al espectador a seguir la narración con animosidad.


Chris Pratt encabeza a un equipo de sujetos dispares encarnando a Peter Quill, conformando una buena performance. Zoe Saldana lo acompaña y cumple como Gamora. El resto merece una mención especial, puesto que son quienes representan los picos máximos en materia de conexión y enlace para con el público. Al rocoso Dave Bautista  le toca interpretar a Drax, un tipo temible por su apariencia que se va soltando a base de algunas buenas intervenciones graciosas. Rocket, un mapache charlatán y Groot, una especie de árbol de grandes dimensiones hacen la diferencia para acabar convirtiéndose en el atractivo principal de la historia. Son estos dos últimos los que se llevan todas las miradas y ocasionan los momentos más ocurrentes de la cinta.
No todo es color de rosa en la obra de James Gunn; si bien la mayoría de los gags funciona con creces, existen algunos que otros chistes que no explotan al carecer de ingenio o por acabar recayendo en ciertas dosis de infantilismo, por llamarlo de algún modo. También se dan determinadas resoluciones que por su naturaleza improbable se tornan discutibles, sobre todo hacia el tramo final.
Guardianes de la Galaxia vale la pena, sobreponiéndose los puntos positivos a los negativos. Divertida, espontánea, chispeante y ágil, traslada sus acontecimientos con descaro y frescura, resultando una propuesta disfrutable.

LO MEJOR: La diversidad de personajes. Groot y Rocket. La dinámica de la película. Colorida.
LO PEOR: pequeñas determinaciones discutibles. Cuando los gags no funcionan (pocas veces).

PUNTAJE: 7,4

sábado, 18 de enero de 2014

American Hustle (Escándalo americano) - Crítica


Engañando al engaño

Reunir un reparto de ensueño como el que posee American Hustle es un aliciente interesante desde el vamos. Más aún si en el protagónico, en el centro del póster promocional y sobresaliendo a las cuatro figuras restantes, tenemos a Christian Bale, alguien que no sólo nunca decepciona, sino que también eleva la calidad de cualquier film a través de sus dotes actorales.
Ambientada en los años 70, American Hustle trata sobre un operativo del FBI, con el agente DiMaso (Bradley Cooper) dispuesto a capturar a el alcalde Polito (Jeremy Renner con un distinguido jopo de época) y a varios miembros del Congreso. Para ello, y tendiéndoles una trampa que los obligue a implicarse en el asunto, se hace de un astuto estafador llamado Irving (Christian Bale) y de la socia/amante de éste, Sydney, sensualmente encarnada por Amy Adams.


David O. Russell se calza el traje de narrador de historias y aprueba con un muy satisfactorio de calificación en la materia, apartándose de sus anteriores proyecciones (que difieren en cuanto a género/temática) y enseñándonos su polifuncionalidad a la hora de cosechar buenas obras de distintos rubros (The Fighter y Silver Linings Playbook, entre otras). En esta ocasión el director apela al relato a partir de la voz en off, alternándolo entre sus protagonistas, según la situación y mirada de cada uno, acercándose al estilo de Scorsese en cintas como, por ejemplo, Goodfellas, aunque sin la recurrencia a los desenfrenados excesos que tengan que ver con la muestra explícita de drogas ni acontecimientos brutalmente violentos. Quizás muchos le reprochen a Russell esa falta de condimentación picante y salvaje en una narración de este tipo, pero lo que transcurre está tan bien contado que no se percibe para nada necesario recaer en ese tipo de licencias.
Vale remarcar que la banda sonora retumba fuerte cuando se invoca al blues y al jazz, acentuando dos aspectos fundamentales que seducen nuestro sentido visual: la prestancia que de por sí llevan los intérpretes con sus embelesados y trabajados peinados, sus refinados gustos cuando de vestir se trata; y la certera aclimatación ajustada a aquella década del setenta.
De tranco algo lento al comienzo, American Hustle crece en interés con el correr de los minutos. Existen pequeños detalles que nos adentran inconscientemente en el engaño, palabra que obra como motor del film. Los ruleros que Bradley Cooper emplea para rizar su cabello o la mata de pelo extra que Bale se añade simbolizan una manera de aparentar una determinada imagen. Todo nos traslada al terreno de la farsa, de la simulación, como bien enuncia Irving: “la gente cree lo que quiere creer”.
Extensa pero atractiva, la película también expone los peligros de la ambición y se da el gusto de hacerse acreedora de algunas instancias de tensión, ironía y vueltas de tuerca siempre bienvenidas.

LO MEJOR: el modo en que nos cuentan la historia. Otro ejemplo de cuándo se sabe usar la voz en off. Las actuaciones, todas, de los cinco principales (Lawrence, Bale, Cooper, Adams y Renner). BSO. Elegante.
LO PEOR: se extiende más de lo necesario en el metraje. Si bien no aburre para nada, tarda un poco en arrancar.

PUNTAJE: 8,2

domingo, 2 de junio de 2013

¿Qué pasó ayer? Parte 3 - Crítica


Galifianakis and friends

Si nos remitimos a las comparaciones, resultaba casi lógico incluso antes de su estreno que esta tercera entrega sería inferior a la primera, pero así y todo no se la puede catalogar como una mala película ni mucho menos; divierte, se pasa rápido y mantiene (en mucha menor medida) esa dosis fresca y algo alocada en las aventuras de estos carismáticos personajes.
En esta ocasión, los protagonistas son embestidos en la carretera por la banda de John Goodman, a quien se había mencionado como un tal Marshall en la edición anterior. Éste, los obliga a capturar y servirle en bandeja a quien se robó sus lingotes de oro, nada más ni nada menos que a Mr. Chow (Ken Jeong), a quien se le da bastante rodaje y lleva a cabo una interpretación entretenida para el espectador.
Las fallas o aspectos negativos del film probablemente se noten o evidencien cuando el público se remita a comparaciones con el inicio de la saga, aquella que en el 2009 generó una gran impresión tanto en la gente común que fue a verla como en la crítica de prensa. El grado de originalidad, de imprevisibilidad y de locura es bajo respecto de The Hangover Part 1; pero si lo analizamos de manera independiente es de fácil digestión, aunque sin mucha presencia de situaciones realmente embarazosas o tensas, de esas que hacen a uno oscilar entre la risa y la incomodidad propia que suelen ocasionar los buenos momentos tragicómicos de cierto tipo de comedias.
Sin suscitar carcajadas, un Galifianakis afilado y extravagante (como de costumbre) es el que más aporta desde el punto de vista gracioso, contribuyendo a convertir a ¿Qué pasó ayer? Parte 3 como una “aventura” amena, disfrutable que no pasa a mayores.

LO MEJOR: la dinámica, la participación de Goodman y algún comentario o accionar de Galifianakis.
LO PEOR: es mucho menos alocada que las anteriores. No genera grandes momentos de comedia.

PUNTAJE:

sábado, 20 de abril de 2013

Palabras robadas (The words) - Crítica



Cosechando éxito con obras ajenas

Palabras robadas es un drama donde la culpa aparece como factor predominante de la historia. Dennis Quaid, aquí en el papel de un reconocido escritor, nos relata, presentando su novela, la vida de un potencial literato (Bradley Cooper), un joven encerrado en la obsesión de llegar a ser un gran narrador. Para ello, necesita lanzar una atrayente obra que lo catapulte a la fama.
La suerte de nuestro protagonista parece no coordinar con la calidad de sus escrituras, y su sueño cada vez se halla más lejano. Hasta que un día, encuentra una antiquísima maleta con una hipnótica novela apuntada por un anciano que supo redactarla en París tras la Segunda Guerra Mundial. Dejándose llevar por lo que leía en tal manuscrito, Cooper lo publica como suyo, obteniendo un éxito que lo convierte en uno de los mejores escritores. Afortunado y dichoso de su nueva vida, la culpa regresa fuertemente a su estado de ánimo cuando se topa con el verdadero creador de la novela.
Con una dinámica ni muy lenta ni tampoco con tanto ritmo, el pasaje de la cinta es mayoritariamente ameno, a pesar de que la banda sonora elegida no ayuda a enlazar al espectador con lo que se va contando durante cada escena. Quizás el guión no sea de lo mejor ni tampoco original, pero el modo en que se trama, a través de una suerte de historias dentro de historias, puede resultar ocurrente y válido como recurso distinto dentro del film.
Como propuesta de los debutantes directores Klugman y Sternthal, Palabras robadas puede mostrarse interesante, con algunos aceptables pero para nada brillantes giros. Se puede destacar que la película sabe cosechar una pequeña dosis de intriga, pero sin embargo como drama falla en la parte en que debe conectar desde la emotividad al público con los sucesos que se acontecen.

LO MEJOR: el modo adoptado para introducirnos en la historia. Las actuaciones están bien.
LO PEOR: no conmueve, la musicalización.
PUNTAJE: 6