lunes, 7 de julio de 2014

Tokarev (Rage) - Crítica


Plan de desquite

El póster que lleva Tokarev es, al menos, sugerente. Está bien elaborado a partir de la oscuridad propia del afiche y desde la mirada desafiante de Nicolas Cage, alguien que con el correr de los años ha sido muy resistido por los papeles que aceptó interpretar. Aquí, en la obra de Paco Cabezas, cumple sin llegar a lucirse (tampoco la trama y las situaciones que se sortean a lo largo del metraje lo ayudan a redondear un desempeño mayor), convirtiéndose en probablemente uno de los pocos puntos positivos de este thriller que mezcla algunas secuencias de acción.
La película expone una nueva historia de venganza. Cage como un hombre de negocios que ha tenido un pasado turbio, en esta oportunidad despedazado por la muerte de su hija y dispuesto a encontrar al culpable para cobrarse una vendetta salvaje, a todo o nada. ¿A quiénes les hizo, en sus épocas más oscuras, una mala jugada como para que lleven a cabo tamaña ejecución? Iracundo y con vehemencia, el bueno de Cage se muestra temible cuando de ensuciarse las manos se trate.


Hay algo trillado en Tokarev, así como también existen elementos favorables. El comienzo, de buen timing y la presentación del personaje que compone el protagonista de Snake Eyes poseen un poder de enlace que mantiene y crea expectativas en el observador, pero conservar o acrecentar el interés se convierte en una tarea ardua que va perdiendo los hilos conforme al paso de los minutos.
Ni siquiera la presencia de Danny Glover alcanza para reforzar el rol de quienes ofician de secundarios. Hasta la primera media hora, el film no hace más que insinuar que algo bueno está por venir. En el medio, entre escena y escena, una u otra circunstancia rompe el clima, desmigajando lentamente la lesa línea argumental con intermitencias y acontecimientos que van despojando de tensión al asunto. Cage sigue haciendo pie, incluso inmerso en una gran cantidad de eventos que se tornan cada vez más improbables.
Paco Cabezas se deja llevar por su instinto y empieza a aislar de seriedad a las cuestiones que expone, con persecuciones y enfrentamientos desprovistos de buena ambientación. Intenta mezclar elementos que jueguen a favor; añade algún grito desgarrador que queda boyando, y no es suficiente.
En Tokarev las fallas son explícitas; hay golpes de puño que terminan en el aire con evidencia pero resuenan en el estómago de alguna víctima. Una proyección que tal vez hubiese aprovechado mejor el viraje hacia esa acción que le otorga el desquite de haber incluido una cuota más feroz de salvajismo y por qué no unas pizcas de humor negro.
No hay mucha tela para cortar en una historia que, por su dificultad para definir el ritmo narrativo, acaba en la nebulosa sin siquiera terminar resultando mera y netamente entretenida.

LO MEJOR: Nicolas Cage. El arranque del film.
LO PEOR: las resoluciones, el poco poder de enlace que posee pasados los primeros treinta minutos. Irregular, inverosímil. No maneja en buenas proporciones el entretenimiento.
PUNTAJE: 4,5

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